viernes, 7 de septiembre de 2012

El odio babeado de Claudia Cisneros


¿Qué papel juega en la prensa alguien que además de no saber escribir ha hecho de la histeria una marca personal? El único papel, creo, es el de tonto útil de una maquinaria de demolición mediática organizada muy lejos de sus aspiraciones personales, y que le cede el espacio para que haga lo único que sabe hacer: babear odio. Es lo que le queda a Claudia Cisneros, sin duda la más mediocre columnista de La República. Dueña de un espacio donde además de mostrar que no tiene talento alguno para escribir, prueba que tampoco tiene ideas que plasmar, por lo que solo la emplea para vomitar de vez en cuando sus odios viscerales de niña aturdida y berrinchosa, que ha perdido hace rato la brújula de su propia existencia.

Su columna de hoy titulada "La mentira más traficada del fujimorismo" es una clara muestra de todo esto, una buena muestra de sus entrañas biliosas y de su personalidad histérica. Más allá de eso no hay ni atisbo de ideas razonables ni razonadas. Nada. Cada una de sus lineas tan solo apesta a aliento demoniaco, huele al inconfundible hedor de la insidia. Garabatos que solo se destinan a calumniar a un régimen, tal vez porque no le dio cabida o qué. No hay otra explicación ya que ella no es política ni ha militado en las trincheras y, tengo entendido, ni siquiera vivía en este país mientras el terrorismo nos perseguía para matarnos.

Como si al fin hubiera visto la luz, esta... ¿periodista? ¿ex modelo? ¿qué es finalmente Claudia Cisneros? Digamos "ex figura de la televisión", alguien que pudo haber hecho algo mejor por su existencia si hubiese recibido algún apoyo psicológico temprano para controlar su histeria. Esta señora, en fin, empieza su columna deslumbrada, anunciando que ¡ya se sabe la verdad! Como si hablara del misterio de Ciro. Pero no. Se trata de un refrito que ha sido contado miles de veces: la captura de Abimael Guzmán.

¿Alguien puede creer que eso sea un descubrimiento? Para empezar, debemos aclararle a la descubridora que todos, absolutamente todos los partícipes de la captura siguen vivos y pueden ir a declarar en cualquier canal su propia versión de la historia, tal como, en efecto, lo han hecho innumerables veces. Así que ¿de dónde saca tanto descubrimiento? ¿A quién está tratando de sobonear? ¿A Gorriti? ¿Estará pidiéndole chamba a Gorriti? Porque de paso se manda con que Gustavo Gorriti es "uno de los mejores". Ya pues... no es para tanto. Debería aprender a controlar esas pasiones.

Todo el articulito es apenas una versión torcida de la verdad. Una infamia más de las muchas que han estado inventando los lunáticos de la izquierda caviar, desde el día en que Diego García Sayán juró el cargo de ministro de Valentín Paniagua y se apuró en formar la CVR, luego de coordinar con Abimael Guzmán los nombres de sus integrantes. Desde esos días la caviarada viene montando sin descanso las historias más fabulescas, tenebrosas y delirantes contra Fujimori. 

El montaje de falsedades contra Alberto Fujimori no acabará en esta ridícula versión según la cual Fujimori no estaba interesado en capturar a Abimael Guzmán. Vaya. Como si la captura de Abimael no hubiese sido el golpe más importante del siglo. ¿Realmente cree esta señora que alguien no quería capturar a Abimael Guzmán? ¿Realmente cree que el gobierno prefería montar una escalada de violencia de "baja intensidad" con un grupo paramilitar? ¿Con qué fin? ¿Persiguiendo qué objetivos? No se sabe...

Echar a volar la imaginación para contar cuentos y fabricar mitos en contra de alguien es una de las tareas más perversas de la gente. Se llama chisme y maledicencia. Más conocido como raje. Es lo que predomina en el medio. Pero hay también una versión similar en la política nacida del odio y la vendetta. Es una actividad realmente perversa y propia de gente fanática, en especial cuando vive saboreando la hiel de sus odios y rencores mal dirigidos hacia quien no es el causante de su propia miseria y abandono.


DB