jueves, 21 de septiembre de 2017

El eterno cuento de las reformas en el Perú


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez
Fuente: El Montonero

“Nada nos va a detener en las reformas” dijo el presidente Kuczynski y se oyeron aplausos. Sin embargo algunos seguimos preguntándonos de qué reformas habla el presidente. Hay una enorme distancia entre el discurso oficial y la realidad. Acá nos hemos acostumbrado a conformarnos con el discurso, el cuento y la pose.

En un país donde se repiten los mismos discursos, la palabra más mencionada es “reforma”. Sin embargo nunca cambiamos la fórmula de darle al Estado el control de la sociedad. Cada vez que alguien hace una “reforma” lo que hace es crear un nuevo organismo estatal. El raciocinio sigue esta línea: ¿hay un problema en la salud? Créase la Superintendencia de Salud. ¿Hay un problema en el transporte? Créase la Superintendencia del Transporte. ¿Hay un problema con el empleo? Créase la Superintendencia del Empleo. ¿Hay un problema con la universidad? Créase la Superintendencia de la Universidad. Esas son las famosas “reformas” que nos imponen en este país. ¿En serio creen que eso es una reforma?

Nuestro problema básico es la gestión del Estado, pero toda “reforma” consiste en reforzar el poder del Estado. Disculpen, pero no entiendo nada. Desde mi punto de vista, cualquier reforma, para ser tal, tendría que ir en el sentido contrario al típico pensamiento estatista fracasado, en vez de seguir con el pensamiento mágico moderno. En otras épocas para cada problema se erigía un templo y se establecía un ritual, hoy se levanta un ministerio o superintendencia y se establecen nuevos trámites y multas. ¿Una vez más: en serio creen que eso es una reforma?

Es patético escuchar siempre el mismo discurso fracasado, repetido una y otra vez como si fueran ideas novedosas y revolucionarias. Los demagogos siguen llenándose la boca con la palabra “reforma” mientras siguen satanizando el libre mercado, el afán de lucro y la empresa privada, orientan a la gente hacía el parasitismo social y la dependencia del Estado. Los jóvenes son adoctrinados en el reclamo de “derechos” cuando ni empleo tienen, y creen que la sociedad les debe algo y que su "derecho" es recibir servicios gratuitos y gollerías tanto del Estado como de la empresa privada. Los acostumbran a creer en el dios Estado.

Por su parte, el progresismo predomina a base del “buenismo social"; es decir, de la defensa de causas “justas y nobles” que no son más que boberías insufribles. Nos llevan al debate de cursilerías idiotas, como las famosas lenguas originarias o la importancia vital del cine, la interculturalidad o la memoria. Y todo eso consiste en una sola cosa: sacarle plata al Estado. Ese es el gran negocio. Hasta la corrupción progresista resulta más fina porque se trata de una argolla de nobles que enmascara su festín como estudios, consultorías, asesorías y publicidad que no sirven para nada.

Los tiempos cambian pero seguimos en lo mismo. Los gobiernos pasan y el Estado crece sin control, la burocracia se incrementa con cada gobierno, el presupuesto aumenta cada año mientras los servicios públicos siguen igual de malos o peores. La corrupción pública no solo aumenta, sino que roba cada vez más y con métodos más sofisticados. Pero seguimos hablando de reformas. ¿Qué reformas? Solo crecen los programas sociales, las políticas públicas, el gasto público, las oficinas públicas, etc. Cada vez que hablan de reformas le sale un nuevo tentáculo al Estado y hay tontos que aplauden la "reforma".

He llegado a la conclusión de que toda reforma es solo una nueva manera de seguir robando sin hacer nada, es el discurso de los políticos embaucadores, la palabrita mágica para que la gente siga pagando impuestos y mantener monstruos burocráticos, adefesios estatales como la refinería de Talara. ¿Por qué Petroperú no vende su suntuoso edificio para financiar su nueva refinería en lugar de pasarnos la cuenta? Si fuera una empresa privada haría eso; pero como es una empresa pública, la tenemos que mantener con nuestro dinero.

Sin embargo mucha gente se indigna cuando se habla de privatizar, de achicar el Estado, de reducir el gasto público y transferir responsabilidades y gestión a los sectores privados. Eso les horroriza pero no el desastre del Estado. Como decía Murray Rothbard, “las funciones del Estado se dividen en dos: aquellas que se pueden eliminar y aquellas que se deben privatizar”. Las verdaderas reformas necesitan un cambio de chip mental, otra manera de pensar. El principal problema del subdesarrollo es la manera subdesarrollada de pensar. Si eso no cambia, no hay reforma alguna.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El poder del periodismo de cuarta


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El nuevo gabinete pasó rápidamente al olvido gracias al último reporte de Cuarto Poder, el programa dominical de América TV que parece especializarse en psicosociales contra Keiko Fujimori. En esta ocasión se trata de un audio de la congresista fujimorista Yesenia Ponce, en el que hace una serie de afirmaciones bastante curiosas durante una reunión de amigos. Para cualquiera que tenga un poco de criterio las afirmaciones de la congresista no pasan de ser puras cantinfladas ridículas. Dice, por ejemplo, que a ella le contestan los ministros personalmente. 

Pero lo que ha causado las delicias del manicomio progresista es lo que Yesenia Ponce dice acerca de Keiko Fujimori. Realmente es para reírse. Aparentemente la congresista Ponce tiene uno de esos tantos proyecto de ley declarativos que, en esta ocasión, declara de interés nacional y prioritaria la ejecución de las obras del proyecto Chinecas. Pero resulta que tan loalble y vital PL habría sido retenido por Keiko Fujimori nada menos que para perjudicar al gobierno de PPK. (risas)

Así lo dice en el audio Yesenia Ponce, no se sabe si drogada o borracha: "Keiko me llamó a su oficina y me dijo que no presente el proyecto porque no podemos ayudar a este gobierno". Y añade que tan vital proyecto debería ser guardado secretamente hasta el 2021 para cuando Keiko sea presidenta. Y culmina diciendo que "no importa si se perjudican cien mil personas". (más risas) Bueno, si hasta aquí no ha soltado una buena risotada es porque usted no tiene sentido del humor o porque acaba de tragarse todo el cuentazo de Yesenia Ponce propalado por Cuarto Poder.

De hecho, los enfermitos mentales del progresismo patológico antifujimorista ya están celebrando en las redes sociales con memes y todo. Pero estos seres son inimputables. Su odio y estupidez llega a tal nivel que carecen de las capacidades mínimas del raciocinio, y hasta ignoran cuáles son las funciones reales del Congreso. Habría que explicarles a estos infantes que el Congreso no tiene nada, pero absolutamente nada que ver con las obras públicas. Lo único que pueden hacer es fiscalizar su ejecución, pero no pueden detenerlas. Y es absolutamente imposible que puedan obstruir al ejecutivo en la ejecución de las obras públicas.

De manera que todo lo dicho por la congresista Yesenia Ponce no pasa de ser más que un delirio de alguien que evidentemente se está jamoneando frente a sus interlocutores. Tal vez sea una reunión de cantina donde se dijo todo esto, pero resulta lamentable que un medio de prensa se preste a la sucia maniobra de presentar este audio para alentar una campaña contra Keiko Fujimori. Está bien que no la apoyen pero no deberían caer tan bajo para combatirla. Una cosa es el debate de ideas y posiciones políticas, y otra, la campaña maliciosa y sucia de un periodismo de cloaca.

No es la primera vez que este programa apela a maniobras sucias tratando de perjudicar a Keiko Fujimori. Al final resulta que quienes cuestionaron el uso de audios para revelar el chantaje de Thorne al contralor, terminan siendo los que apelan a audios baratos para desprestigiar personas. También resulta que la misma persona que hace solo una semana fue tildada de burra y mentirosa por haber fraguado sus certificados de estudios secundarios, hoy es alguien que merece toda credibilidad por un audio donde solo dice barbaridades y mentiras tan evidentes como groseras.

Nada nuevo. Es solo otro psicosocial barato del periodismo basura que practica Cuarto Poder. Es solo otra campaña basura del manicomio de la izquierda patológica que vive del odio antifujimorista. A ellos iba dedicado este programa, pues se requiere el nivel mental de un pulpín ignorante para tragarse tantas fanfarronadas absurdas de esta congresista desubicada. Provecho con quienes se tragaron el cuento y lástima por ese periodismo de cuarta. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Los golpistas del nuevo milenio


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Ahora resulta que toda la gentita buena, es decir, los progres y caviares, los dueños de la verdad histórica y la moral política, los defensores de los derechos humanos y guardianes de la democracia, los luchadores anticorrupción y salvadores del planeta, los buenos de la película están confabulando para que PPK cierre el Congreso y se convierta en dictador. Y esta es la misma gentita que lloriquea a moco tendido y se rasga las vestiduras cada 5 de abril por la democracia interrumpida por Fujimori.

Todo cambia y evoluciona. El golpismo del siglo pasado se caracterizaba por invocar a los cuarteles y pedir que salgan los tanques y tomen palacio. Hoy el golpismo es más sutil. Lo que hacen es campaña para que PPK le declare la guerra al Congreso, que siga pechando al fujimorismo, que presente ministros que causen la irritación de la mayoría parlamentaria para que acaben censurando al gabinete y así tener la excusa perfecta para cerrar el Congreso.

Están desesperados. Ni siquiera tienen reparos en mandar sus mensajes vía Twitter. Poco falta para que le rueguen a PPK a cerrar el Congreso. Lo chantajean emocionalmente diciéndole que ya es hora de que se ponga los pantalones y que no le tenga miedo al fujimorismo. Son los mismos sectores que llevaron de la mano a un senil PPK a confrontarse con el fujimorismo exigiendo el voto de confianza a un gabinete quemado como el de Zavala, quien ni siquiera pudo cultivar buenas relaciones con su propia bancada. En otras palabras, le pidieron a Zavala que se suicide en aras del cierre del Congreso. Y el tonto lo hizo.

En el interín esta misma gentita buena y honorable instaba a PPK a nombrar a los mismos ministros y volver a pedir la confianza del gabinete esperando que una segunda censura deje el camino abierto al cierre del Congreso. Están obsesionados con esa idea. Nada les encantaría más que ver a PPK convertido en dictador y verdugo del fujimorismo. Pero las cosas no son tan simples. Y parece que PPK al fin ha logrado entender que ir por ese camino es terminar perdido.

A ver. Supongamos que PPK termina cerrando el Congreso a inicios del 2018. La convocatoria a elecciones y todo el proceso electoral tomaría un año. Eso quiere decir que el nuevo Congreso estaría instalado para julio del 2019 con mucha suerte. Cabe preguntarse si a alguien le interesaría hacer campaña para rellenar el Congreso por un año y medio. Lo otro es pensar que el partido que mejor preparado está para arrasar en esas elecciones es justamente Fuerza Popular. Ningún otro partido tiene tantas bases ni respaldo popular. De modo que no sería descabellado especular que el nuevo Congreso estaría dominado por Fuerza Popular, incluso en mayor medida que hoy.

¿Podrá PPK remontar el desprestigio de cerrar el Congreso? Lo dudamos. La tendencia en las encuestas es hacía un menor respaldo popular. PPK no es Fujimori ni estamos en las condiciones de 1992 en que el Perú se desangraba y el Congreso se oponía a las soluciones radicales. Un cierre del Congreso en las condiciones actuales solo dejaría a PPK huérfano de apoyo y en caída libre. No es difícil imaginar una remontada electoral del fujimorismo. Así que los grandes genios que hoy incitan a que PPK cierre el Congreso pueden salir con el rabo entre las piernas. 

viernes, 15 de septiembre de 2017

El presidente ahoga a sus ministros


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Si hay una palabra que describe perfectamente al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski es patético. PPK es la negación más absoluta de la política. Empezó su gobierno en solitario, con un club de amigos ex toledistas junto a un clan de improvisados y trepadores que no se conocían entre si. Quedó con una bancada mínima en el Congreso y ni siquiera por eso se dignó en abrir el diálogo y tratar de formar un gobierno de unidad y ancha base, que es lo que cualquier gobernante medianamente inteligente haría en tales circunstancias. En cambio PPK alzó la pata desde el principio tratando de buscar la confrontación con la mayoría parlamentaria fujimorista. Inexplicable.

En todo su primer año de gobierno PPK insistió en seguir solo. Nunca fue capaz de iniciar un diálogo con la oposición. El primer acercamiento con Keiko Fujimori fue por gestión del cardenal, pero sirvió solo para la foto porque PPK no aprovechó la oportunidad. Luego, en medio de las olas que amenazaban al gobierno, fue Keiko la que le pidió dialogar al presidente. PPK se mostró hosco y retador para aceptar el diálogo. El resultado fue peor porque ni fotos hubo. Nada. ¿Cuál es la estrategia de PPK para salir airoso con su gobierno? ¿Tiene alguna?

Es evidente que PPK anda en las nubes y está muy mal asesorado por personajes obscuros y nefastos como Rosa María Palacios, cuya agenda no es la conciliación nacional sino la guerra antifujimorista. De hecho, lo que le cantan al oído de PPK todos los días es que cierre el Congreso. No a otra cosa parece obedecer la ridícula estrategia de mandar a todo su gabinete al matadero del Congreso. ¿Con qué otro objetivo burdo puede PPK haber puesto la cabeza de todos sus ministros en la guillotina, e invitado al Congreso a que tire de la palanca? Como ha tuiteado emocionada Rosa María Palacios, solo falta una censura más para que PPK cierre el Congreso. Ese es todo el propósito.

Un gobernante inteligente y versado en política, lo que hace es resolver problemas, no generarlos. Tampoco los empeora echando más leña al fuego sino que apaga los incendios. No se suma al griterio amenazante y desafiante sino que acalla las voces y pide calma. Lo más sensato hubiera sido pedirle a la quemada ministra Martens su renuncia, reemplazarla y seguir adelante. ¿Tan indispensable es Martens para el gobierno? ¿Tan indispensable es para la supuesta "reforma educativa" que no existe en este gobierno? ¿Acaso no sacaron a Martens de un escritorio del Minedu cuando se fue Saavedra y prosiguió la agenda? ¿No podían hacer lo mismo?

PPK ha salido luego con cara de cumpungido a dar un mensaje a la nación para dar las gracias a Fernando Zavala, a quien mandó decapitar, y ha hecho su telenovela diciendo que él defenderá la educación y a los niños, como si corrieran algún peligro. Ahora el único peligro es el que puede provocar él mismo al seguir los malos consejos que le dan en su entorno, como el de hacer un cambalache y nombrar a los mismos ministros que han sido censurados en bloque. ¿De dónde sacan esas estúpidas ideas los ayayeros del poder? Como buenos charlatanes se apegan al burdo recurso de decir que no está prohibido por la ley y la Constitución. Es que hay gente que parece necesitar hasta las cosas más obvias por escrito. 

El gabinete ha sido rechazado en bloque y eso significa que todos y cada uno de esos ministros se tienen que ir, porque eso fue exactamente lo que pidió Fernando Zavala. Es estúpido suponer que porque no hay un texto expreso que lo prohíba, estos mismos ministros pueden volver en otra cartera. Pero como estamos en el país del absurdo, donde hasta Ripley se queda corto, no sería raro que PPK siga prestando oídos a sus rasputines de cabecera. Ya veremos lo que pasa. Por lo menos no nos aburrimos en este país. Pero mientras unos y otros alientan las guerritas y la confrontación, los que seguimos perdiendo somos todos los peruanos. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

A 25 años de la captura del genocida


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Cumplida la fecha en que se celebran los 25 años de la captura de Abimael Guzmán, mucha tinta ha corrido por las redacciones de los medios y las redes. Por un lado hay una abierta sensación de júbilo y celebración, pero por otro, se notan caras largas que, aunque señalan de la boca para afuera su festejo por la captura, se apresuran a indicar que fue un logro del GEIN y no de Fujimori.

De hecho, esta fecha a servido para que el antifujimorismo, ese sentimiento tan abyecto que se ha cultivado en muchos peruanos sin memoria, salga a cacarear sus consignas de odio, y a regar sus mitos y mentiras para descalificar al gobierno de Alberto Fujimori restándole todo mérito en la lucha contra el terrorismo. Hemos escuchado toda clase de barbaridades repetidas en boquitas pintadas de reporteras histéricas, que se han comprado el disfraz del antifujimorismo para posar como divas de lo "políticamente correcto", según moda impuesta por la caviarada y la TV.

Lo más alucinante que he escuchado en esta ocasión estuvo a cargo de la calabaza de medios Juliana Oxenford, que tiene la boca más grande y las ideas. Parece sufrir de incontinencia oral, pues dijo sin desparpajo que Fujimori se enteró de la captura de Abimael Guzmán gracias a una llamada del presidente Bush. No pude aguantar la risotada. Hasta creí que estaba en un programa cómico. Esta es la clase de estupideces que tenemos que oír en los medios, de boca de cada calabaza que cacarea los mitos y mentiras que año a año van inventando los enfermitos del rojerío antifujimorista.

Nadie duda que fue el GEIN el que capturó a Abimael Guzmán. Esa era su función y su objetivo. Para eso fueron creados. Es ridículo pues que haya indigentes mentales diciendo que no fue Alberto Fujimori el que capturó a Abimael sino el GEIN. ¿Y qué querían? ¿Que el presidente estuviera en los operativos policiales? ¿Han visto a algún presidente persiguiendo rateros o terroristas? Solo a los discapacitados mentales de izquierda se les ocurre tantas babosadas.

Nadie puede regatearle méritos a Fujimori en la lucha contra el terrorismo. Desde el primer momento tomó el liderazgo y se comprometió en carne y hueso en esa lucha, como nunca antes hizo ningún presidente. Fujimori se compró el pleito. Lo hizo personal. Se metió a las universidades y enfrentó a los terroristas en su feudo, aguantó los insultos y pedradas. Acto seguido ordenó a las FFAA a entrar a los recintos universitarios para capturar a los sediciosos e imponer el orden en los campus. Todas la universidades públicas fueron retomadas y desinfectadas de terroristas. Después de 30 años pudimos ver limpias las paredes de las universidades, sin los lemas estúpidos que los diferentes grupos rojos pintarrajeaban por todos lados. Se recuperó el orden y el control de la universidad y por fin podían estudiar sin peligro. Eso solo fue un duro golpe para el terrorismo.

Adicionalmente se tomó el control de los penales convertidos por Sendero Luminoso en cuarteles generales, donde escenificaban su teatro revolucionario y adoctrinaban militantes. Luego se dio la amplia legislación contraterrorista, creando jueces sin rostro en el fuero militar para juzgar los casos de terrorismo, ya que el PJ era una coladera de terroristas. En suma, no se puede negar que el gobierno de Fujimori haya emprendido la lucha más feroz contra el terrorismo. Algo que mostró con creces al develar la toma de la residencia del embajador japonés de manos del MRTA.

Lo importantes es no caer en el juego del antifujimorismo patológico generado tras la caída del régimen y que pretende cambiar la historia y la verdad, mostrando a Fujimori como el malo de la película y a las ONGs de izquierda y al rojerío en pleno como los buenos. Así es como cuenta la historia la CVR, creada para lavarle la cara a la izquierda y culpar al Estado. No debemos mentir a las nuevas generaciones. A Fujimori pueden decirle lo que quieran, pero nunca se le puede regatear el liderazgo más firme en la lucha contra el terrorismo de la izquierda.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Guerra de tronos


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Mucho se habla de la falta de instituciones y de institucionalidad en el Perú. Es verdad que no las tenemos y no las vamos a tener por varias razones. En primer lugar, porque todas las instituciones que hemos tratado de armar se han sustentado en el plagio de lo que hay afuera, o en el acatamiento de modas o pactos internacionales. No son producto de nuestras inventiva, necesidades, idiosincrasia y realidad. En segundo lugar, porque muchas de ellas tratan de competir por el poder, llegando a confundir su rol como institución al servicio de la nación, antes que de sus miembros o partidos.

Se ha armado todo un alboroto por una mal llamada "ley antitransfuguismo" que ni siquiera es una ley. Es una modificación del reglamento del Congreso y solo rige en el ámbito del Congreso. Los congresistas disconformes con esa modificación del reglamento votaron en contra, pero luego de perder, ardidos en la piconería y pensando en sus propios intereses personales o partidarios, han recurrido a una leguleyada: ir a quejarse al Tribunal Constitucional. El adalid de esta payasada fue, cuándo no, Yonhy Lescano, quien antes era un predicador del antitransfuguismo, con lo que demuestra que es un tránsfuga hasta de sus propias ideas.

Es penoso pues ver confrontados a dos instituciones fundamentales del Estado. Lo salomónico hubiera sido que el TC se abstuviera de ver la materia, habida cuenta que se trata del reglamento del Congreso, y que la propia Constitución establece claramente, en su artículo 94, que es el Congreso el que elabora y aprueba su reglamento interno. Si elabora, obviamente, también lo modifica. Pero no solo lo elabora y lo modifica sino que lo aprueba. Punto final. No va más allá. Por consiguiente es cuestionable que el TC se arrogue la autoridad para examinar el reglamento del Congreso y decir si está bien o está mal lo que han decidido los congresistas para regir su operatividad.

De otro lado es sospechoso que el TC se apresure a fallar este caso en vísperas de la juramentación de un nuevo tribuno. ¿Cuál es el apuro? Pero no es lo único que despierta sospechas en el TC, pues ya antes han tenido la desfachatez de reabrir el caso "El Frontón", un refrito de hace 30 años que ya ha sido juzgado no una sino cinco veces. Pero es un caso emblemático para los rojos, progres y caviares pro terrucos que viven de darle cuerda a los juicios que hoy se llaman de "derechos humanos". Hay una acusación constitucional contra el TC por reabrir ese caso apelando a una triquiñuela ilícita, y que será vista por este Congreso próximamente. ¿Es un juego de poder?

Lo más sensato sería que el TC se inhiba de acoger la demanda de estos congresistas, interesados en que el Congreso siga siendo una chacra sin control donde cada quien puede hacer lo que le da su gana, entrando y saliendo de bancadas según su humor del día. Ya hemos visto como dos congresistas salieron de su bancada por razones meramente histéricas, armando una pataleta porque no pusieron en la agenda del día su proyecto de ley. Hay otros que quieren armar su propia agenda legislativa desconociendo al partido por el que llegaron al Congreso. 

Estas cosas no se pueden permitir si es que nos interesa realmente la institucionalidad del país. No se puede criticar la falta de institucionalidad y a la vez querer que el Congreso siga siendo un circo de trepadores y saltimbanquis que actúan sin control alguno. Apelar a que "el congresista no está sujeto a mandato imperativo" es otra leguleyada. En el contexto de la Constitución esa cita se refiere a que el congresista no puede ser coartado por nadie fuera del Congreso, pero dentro del Congreso, desde luego que sí está sujeto a mando imperativo producto de su propio reglamento. Si el presidente de la mesa directiva le dice que se calle, se tiene que callar o es sancionado. ¿O acaso no hay congresistas sancionados? Entonces pues no me vengan con esa payasada de que el congresista no está sujeto de mandato imperativo. Dentro del Congreso tiene que respetar su reglamento y el de su propia bancada. Así y solo así puede funcionar la democracia en el Perú. 

sábado, 2 de septiembre de 2017

Caviares de película


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

El ministro de Cultura, Salvador del Solar se salió con su gusto y anunció que enviará al Congreso el proyecto de Ley del Cine que, según sus palabras, triplicará el dinero destinado a financiar el cine nacional. Dice que eso nos permitirá competir con la cinematografía de la región. Seguramente la casta de privilegiados que aprovechará el dinero público en sus aventuras fílmicas, habrá hecho un buen lobby, utilizando al mismo ministro como infiltrado de la orden, pues Del Solar es parte interesada en el asunto y hasta podría salir beneficiado con su ley. 

Para quienes vivimos convencidos de que en este mundo cada quien tiene que vivir con su propio esfuerzo y disfrutar de lo ganado limpiamente, no podemos menos que lamentar este despilfarro de fondos públicos en frivolidades, por más que traten de disfrazarlo de "cultura". La gente va al cine a divertirse y distraerse. El cine es un negocio que pertenece al campo del entretenimiento. Disfrazarlo de "cultura" para que un puñado de aventureros que viven estirando la mano al Estado hagan su negocio privado, no es un aporte para el país. Es solo crear una casta de privilegiados a los que el pueblo tendrá que mantener.

No tienen por qué convertir al cine en algo "vital" que hay que solventar con nuestros impuestos, como si fuese un artículo de primera necesidad. No tienen que colocarle una aureola de santidad sobre la cabeza de quienes quieren hacer cine. Si quieren dedicarse a ese negocio, es su opción y deben afrontarla con su dinero, recursearse como hace cualquier otro peruano. No son seres especiales, aunque el progresismo los haya convertido en semidioses. 

Si una persona quiere instalar una panadería, restaurante o taller de artesanías de oro y plata, etc., tiene que buscar financiamiento. Puede usar sus ahorros, vender su auto, empeñar su casa o pedir préstamos bancarios. El riesgo es suyo y por tanto se esforzará en trabajar lo mejor posible para ganar un mercado que le permita capitalizar su inversión. Así funciona el mundo real. Pero ¿qué pasa si quieren tomar el camino más fácil y cómodo, para no tener que vender el auto, empeñar la casa o pedir préstamos bancarios? Fácil: solo tienen que hacer una ley para que el Estado los financie declarando que su negocio es "cultura". Así solo llenan un formulario y reciben el dinero. ¿No es lindo?

La única diferencia del cine es que el progresismo ya hizo el trabajo de ablandamiento de mentes convenciendo a los más tontos de que el cine no solo es "cultura" sino "vital". Pero no cualquier cine sino el "cine peruano". Mejor dicho, el cine progre, para ser más específicos, porque los progres detestan películas como "Asu Mare" o "La paisana Jacinta". Según ellos ese tipo de cine no es cultura. En realidad, lo que quieren es plata del Estado para montar sus campañas políticas progres haciendo películas de "contenido social", que deje un "mensaje", que sea una "denuncia". 

La gran ventaja es que, como la plata no es suya ni la tienen que devolver, no les interesa si la película se vende o no, si al público le gusta no no, lo único que les interesa es mostrar su "propuesta", su perspectiva particular del mundo y de la "problemática social", quieren un "cine comprometido", no comercial, porque todo progre que se respete detesta el lucro y el mercado propio del capitalismo decadente. Por eso usan dinero del Estado y hacen cine no comercial. En otras palabras, tenemos que solventar con nuestros impuestos a una casta de iluminados progresistas que quiere hacer sus campañas ideológicas en el cine. 

En resumen, lo que ha hecho el Ministerio de Cultura es triplicar el dinero que será quemado en malas películas que nadie irá a ver. Aunque tienen el cuajo de pretender obligar a las salas de cine a exhibir esos bodrios, aunque las salas estén vacías. El siguiente paso será obligar a la gente a ir a verlas. Así es como vamos acercándonos al paraíso socialista poco a poco. 

El dulce ministro Del Solar dice que así podremos competir con las producciones de otros países. Cree que todo es cuestión de plata. Arrojas plata por acá y resuelto el problema. No es así. El talento no se compra, y menos cuando están ideologizados, desprecian el mercado e ignoran los gustos del público. Al contrario, esa ley crea una competencia desleal con las productoras privadas que sí se la juegan invirtiendo su propio capital en producir cine.

La Ley del Cine no es nueva. Ya en tiempos de Velasco se intentó estatizar el cine, y desde entonces tenemos al Estado metido allí, aunque nunca sirvió para nada. Al contrario, lo único que se logró fue entronizar la mediocridad y crear una casta de argolleros que se pelean entre ellos por la plata del Estado sin importarles la calidad ni la competencia. 

Esperemos que el Congreso tenga la lucidez de vetar esa absurda ley del cine. Es otra muestra de lo desubicado que anda este gobierno, pues destina recursos a tareas insulsas cuando estamos en un país repleto de carencias y necesidades básicas en la salud, la seguridad y la educación. Arrojen esa ley a la basura.

lunes, 28 de agosto de 2017

El día del caviar


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Hoy, 28 de agosto, la caviarada está de fiesta porque celebran un aniversario de su máxima proeza histórica: la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, más conocida como CVR. En esta ocasión han tenido el cuajo de irse al "Ojo que llora" para conmemorarlo. Por eso también se ha designado merecidamente esta fecha como el "Día del caviar". 

Habría que hacer un poco de memoria para que los jóvenes que cada año se integran al mundo se enteren de la historia y no sean presa fácil de los cuentos rojos. Lamentablemente las universidades están plagadas de profesores de izquierda que les lavan el cerebro a los jóvenes. Es un mal que no hemos podido corregir en nuestro país, pues siempre fue así. De las universidades salieron los contingentes juveniles que se sumaban a las guerrillas de los 60 y al terrorismo en los 80. 

Lo primero que cabe advertir es que la caída de un régimen deja un vacío que inmediatamente es llenado por otro que es igual o peor. Siempre ha sido así a lo largo de la historia. La caída de la monarquía francesa dio paso a la llegada de un régimen de terror que llenó de sangre el Sena. La caída de la monarquía rusa dio cabida a la llegada del comunismo que dejó millones de muertos. La caída de Batista fue seguida de la llegada de los hermanos Castro, el Che y su banda de comunistas que se quedaron en el poder por ya casi seis décadas. La caída de Somoza permitió la llegada del sandinismo y la instauración de una nueva dinastía en el poder, conformada ahora por Daniel Ortega y su esposa. Y así podríamos seguir a lo largo de la historia.

Del mismo modo la caída de Alberto Fujimori no significó ningún resurgimiento ni nuevo amanecer, aunque los trepadores que saltaron al poder se hayan llenado la boca con falsos discursos de dignidad, moral y democracia. El fujimorismo salió del poder pero llegó la casta de los caviares a ocupar ese vacío. El resultado no fue nada mejor de lo que hubo antes. La corrupción solo cambió de caras y de mañas, incluso creció como nunca antes; la manipulación política solo cambió de signo y de personajes, el control de los medios fue más descarado y perverso que nunca. 

El personaje símbolo de la caviarada posfujimorista fue Diego García-Sayán, quien aprovechando su cargo en un gobierno de transición, se apresuró a conformar una Comisión de la Verdad para contar la historia del período de violencia vivido por el Perú entre 1980 y 2000. ¿Cuál era su apuro? ¿Por qué no propuso la idea a la clase política en vez de tramarlo en la sombra? Luego hubo denuncias de que solo habría hecho consultas con Abimael Guzmán. El caso es que DGS era dueño de una ONG que se dedica precisamente a estos casos de DDHH y que estaba detrás de un cargo en la CIDH. 

Cuando Alejandro Toledo llegó al poder con el apoyo de toda la caviarada, no solo mantuvo a Diego García Sayán en su gabinete sino que le dio su visto bueno al proyecto de la Comisión de la Verdad, el cual amplió y le añadió el nombrecito de "Reconciliación". Luego nombraron a sus comisionados y quedó conformado por una casta de caviares dirigidos por Salomón Lerner, ex rector de la PUCP. La CVR no fue más que un gran negociado de oenegés caviares y de la PUCP. Fue la comisión más numerosa y costosa de cuantas se han formado en el mundo. 

En su momento publiqué mis comentarios al informe de la CVR que se pueden ubicar en la web. Solo recordaré como resumen que su capítulo central justifica el terrorismo apelando a la pobreza. Claro que jamás llama terroristas a los terroristas, trata con mucho respeto a Abimael Guzmán, mientras que a Alberto Fujimori lo llena de calificativos desde la primera página hasta la última. No es nada difícil descubrir su lenguaje cargado de antifujimorismo y su enfoque sesgado. Saltan a la vista.

Pero la máxima proeza de la caviarada no fue la CVR sino la cacería de brujas que desató en contra de todo aquel que haya servido en el régimen de los 90, a menos que haya sido caviar, claro está, porque hasta Diego García Sayán hizo negocios con el Estado bajo el gobierno de Fujimori. Fue el inicio del mito antifujimorista y la estigmatización de los noventa como la década más funesta de la historia del Perú. Fue la consagración del cuento caviar de que había que odiar todo lo que fuera de los noventas y culpar de todos los males a Fujimori. 

Lamentablemente la campaña caviar tuvo sus frutos. Mucha gente inocente acabó injustamente en la cárcel durante años, incluso sin juicio ni condena. La máxima felonía caviar fue, sin duda, el juicio a Alberto Fujimori, a quien debieron condenar a ocho años, pero se valieron de un sucio ardid para condenarlo sin pruebas a 35 años, cargándole encima gratuitamente las masacres de La Cantuta y Barrios Altos. De este modo, la izquierda se cobraba la venganza por la derrota del terrorismo. Lo más perverso es que se montó una campaña permanente de desprestigio y de odio.

Como verán, el Perú no ha sido mejor en los últimos 17 años. Se han levantado el país en peso y ahora se pide cárcel para Toledo y Ollanta, los dos candidatos de la izquierda. ¿Qué cambió? Nada. Salvo que hoy los caviares son más ricos de lo que eran al inicio de este siglo. Diego García Sayan llegó a ser presidente de la CIDH y hoy es un personaje internacional. Muchos integrantes de la CVR, no los comisionados sino la gente que trabajó en el proceso, se acomodaron en comisiones iguales en otros países. Las ONGs de izquierda se hicieron más poderosas y hoy son grupos de poder y lobistas. 

jueves, 24 de agosto de 2017

El derrame magisterial


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Nada es más fácil que apelar al populismo y apoyar la "justa lucha" de los maestros por un "sueldo justo" que les alcance para una "vida digna", y por "condiciones decentes" de trabajo, entre otras muchas cosas que se dicen en medio de los reclamos y las marchas. Pero populismo no es lo que resuelve los problemas. Al contrario, es lo que nos ha llevado a la situación crítica en que se encuentra hoy el Estado y gran parte del empleo público y privado en nuestro país.

En toda esa palabrería que se repite con suma facilidad hay varios conceptos errados que deberíamos examinar. El problema de los políticos es que se dejan llevar por la emoción y la demagogia, antes que sentarse a reflexionar sobre las cosas que ofrecen. Por ejemplo, ¿qué es eso de "sueldo justo"? Un sueldo no es ni justo ni digno, y ni siquiera tiene que ser lo que les alcance para "vivir dignamente". Cada persona tiene una forma de vida y cierto número de necesidades en función a su realidad personal. El sueldo no tiene nada que ver con esas condiciones. El sueldo no es lo que "le alcanza para vivir" sino lo que vale su trabajo en el mercado laboral. Eso y nada más es el sueldo.

Si a alguien no le alcanza el sueldo del magisterio tiene dos opciones: a) renuncia y se busca otra ocupación que sea más rentable, o b) se busca un empleo o ingreso adicional, como hacen muchos. Lo que no se puede hacer es organizar una huelga para chantajear al Estado tomando de rehenes a los niños. Eso no solo es indigno de un maestro sino que debería ser ilegal y proscrito.

Esta huelga de maestros no es justa sino indigna y abusiva. El sentido de una huelga es afectar al patrón, pero una huelga de maestros no afecta al patrón, que es el Estado, sino a los niños que nada tienen que con el sueldo de los maestros ni con sus temores a la evaluación y el eventual despido. Tampoco la huelga es justa porque afecta a terceros ajenos al problema como son los ciudadanos que trabajan y transitan por Lima, Cusco, Puno y otras ciudades afectadas por los huelguistas. La huelga consiste en dejar de trabajar y punto. Con que dejen de ir a la escuela dejando a los niños sin clases, es más que suficiente para que el gobierno los llame al diálogo. 

Pero la huelga se ha desatado en la violencia y el acoso callejero que impide a los demás el ejercicio de sus derechos al libre tránsito y al trabajo. De modo que esta huelga por ningún lado es justa. Es un abuso por donde se le mire. Si no les gusta el magisterio pueden renunciar y buscar otro empleo. Es así de simple y fácil. Por desgracia, prefieren servir de tontos útiles a los agitadores de izquierda, y en los últimos tiempos a los senderistas. 

Encima tienen el cuajo de oponerse a ser evaluados o a poner condiciones a esa evaluación. O sea, ellos son los empleados y quieren imponer las condiciones laborales al empleador. ¿Dónde se ha visto eso? Estos señores creen que por la fuerza de sus acciones vandálicas y por su número van a poder imponer sus caprichos. Está fuera de la realidad. La mayoría del país los rechaza. Sabemos bien el paupérrimo nivel que tiene la mayoría de estos huelguistas. Sabemos bien que el 95% de los maestros desaprueban las evaluaciones y que hay regiones donde no ha habido ni un solo aprobado, como ocurre en Puno, por mencionar un ejemplo. No es raro pues que haya tanto rojo en esas regiones.

Esperamos que el gobierno no ceda al chantaje de estos revoltosos que quieren imponer su mediocridad a base del chantaje. Esperemos que los congresistas no se presten al juego y no salgan a declarar con su habitual demagogia en apoyo a los huelguistas. Ya es tiempo de ponerle un pare a estos agitadores y hacer una verdadera reforma educativa que empiece a preocuparse por la calidad de los maestros. No debemos ceder ante la mediocridad y la violencia.

sábado, 12 de agosto de 2017

MAS OCHENTERO IMPOSIBLE



Escrito por: Elvis Occ


*Yo no sé ustedes pero la Ministra Martens parece otra pieza del mobiliario en MINEDU. Está pintada en la pared pues! En esta huelga de profesores se notó más que nunca, eh? Si ella dice algo, viene el chupamedias del asesor del asistente del huelepedo del Premier y la “corrige”. Ella dijo que despedirá a todo profesor que no asista a su centro de labores pero en menos de 24 horas el propio PPK la desautoriza llamando a un dialogo. Para terminarla de joder, al dialogo no fueron todos los que eran, ni eran todos los que fueron. Tan es así que los huelguistas a los que dizque representaban los dirigentes siguen marchando por las calles de Lima. Hasta los opinologos de izquierda antifuji (se dividen en dos: antifujis y proterrucos) no sabían que apoyar o contra que disparar sus diatribas. El colmo fue cuando Patricia del Rio amenazo con cambiar de rubro y dedicarse a la docencia. Si, la misma que sugirió el coito anal como materia escolar. It’s the end!

*Es una delicia ver a los antifujimoristas revolcarse en su bilis, parir el hígado, botar espuma y todo porque su ídolos son comprobados corruptos y sus némesis, no. Gorriti y su IDL hacen piruetas lingüísticas de antología, para hacer quedar a Keiko como una sobornada más de Odebrecht. Un sector fujifobico de la prensa local descerraja la artillería pesada contra la lideresa de Fuerza Popular, inmisericordemente por enésima vez. Pero nada! La quieren ver en Santa Mónica al lado de Nadine, comiendo pan con queso a como de lugar. Alan Garcia padece otro tanto, eh? Al no poder tumbarse al grandulón aprista, hurgan en la ONG que dirige Pilar Nores, la ex esposa. Es que para esas pobres almas, bastante acostumbradas a chapotear en la miasma de sus “valores”, el matrimonio de Alan García y Pilar Nores fue una simbiosis delincuencial. ¿Acaso estos creen que todas las parejas son como los Humala-Heredia? Excuse me?

*Yo escuche al vice Ministro de Educación -bien cool- decir que ser de MOVADEF o compartir el pensamiento Gonzalo no es ilegal en RPP y me queme con el quaker. Ese es el gobierno de lujo, estimados lectores.  Gano Sendero carajo! El último en salir se lleva la bandera por favor! Peor aún! No faltan los mongolos o ingenuos que lo apoyan. Si pe, eres libre de pensar lo que quieras pe! Dicen los babas. Los profesores (5mil ya firmaron por MOVADEF) pueden adoptar el pensamiento Nazi si eso les hace tan felices como un perro con dos colas. Who cares? El problema radica en que el Pensamiento Gonzalo es usado como estrategia y arma política para tomar por asalto los sindicatos, entre otras instituciones. MOVADEF tiene como objetivo desbancar a Patria Roja de la Derrama Magisterial, para ellos administrar esa minita de oro. Así las cosas, Sendero Luminoso terminaría siendo financiado por el estado peruano. Va de retro pa' los ochentas! 

viernes, 11 de agosto de 2017

El rey Salomón de los caviares


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Entre los numerosos artículos aparecidos esta semana en los predios de la caviarada y la progresía, en torno al famoso libro de María Cecilia Villegas, "La verdad de una mentira", que fulmina el mito de las esterilizaciones forzadas tantas veces cacareado por la izquierda, rescataremos el aparecido hoy en La República, firmada por Salomón Lerner Febres, ex presidente de la CVR.

Lo primero que salta a la vista en este artículo titulado " Esterilizaciones forzadas: algunas verdades" es la absoluta desinformación del autor, así como su marcado sesgo. Y no es que nos sorprenda, pues se trata del mismo que firmó el informe de la CVR, donde el enemigo público número uno es Alberto Fujimori y la peor época de nuestra historia es el gobierno de los noventa. Es el mismo informe que justifica el terrorismo por las condiciones de pobreza y marginación de la sierra ayacuchana, aunque nunca llama terroristas a los terroristas ni se refiere al terrorismo. En fin, volvamos al artículo de marras. Ya sabemos quién es el autor y de qué pata cojea.

Salomón Lerner intenta refutar un libro que a todas luces no ha leído, y pretende pontificar, muy a su estilo, sobre un caso que evidentemente desconoce de cabo a rabo. En ningún momento se refiere al programa de planificación familiar y salud reproductiva implementado en los noventa porque simplemente no lo conoce. Todo lo que cita y sabe es el testimonio de unas víctimas que acudieron a un misterioso "Tribunal de Conciencia", que debe ser otro de esos circos progresistas donde hacen desfilar a supuestas víctimas llevadas de todos lados por las ONGs, al estilo de la CVR.

Una cosa es desarrollar la investigación de los hechos, partiendo de las fuentes mismas del programa, que son los proyectos internacionales promovidos por organizaciones de nivel mundial, como la OMS, y el Plan Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, tal como fue diseñado por el Estado, en coordinación con estos organismos internacionales y las ONGs feministas locales, sustentado en los protocolos de acción médica empleados por el MINSA, como lo hace María Cecilia Villegas; y otras cosa es hacerse una idea de lo que podría haber ocurrido a partir de unos cuantos testimonios de víctimas recogidas por ONGs de DDHH. Y esto es en realidad todo lo que tiene en la cabeza el Dr. Salomón Lerner: una mera sospecha a partir de dichos.

Lo más cojonudo es que Salomón Lerner cita como sus fuentes "investigaciones periodísticas". Es decir, los psicosociales antifujimoristas publicados por diarios como La República y otros medios de la prensa basura de izquierda, cuyo propósito no es descubrir la verdad sino calumniar hasta donde se pueda a Alberto Fujimori, a ver si logran añadirle más cargos judiciales. No hay pues una sola fuente válida que sustente el punto de vista de Salomón Lerner. Sigue siendo tan sesgado como cuando firmó el mamotreto calumniador de la CVR.

Y como para corroborar lo hasta acá dicho, Salomón Lerner tiene la desfachatez de afirmar: 
"no se ha podido justificar las razones por las cuales el régimen de la década de 1990 decidió aplicar a personas pobres un programa masivo de esterilizaciones quirúrgicas. Se trataba de una política diferenciada frente a otras clases sociales".
¿Se puede tener un título de filósofo con ese nivel mental? Primero: nunca hubo un "programa masivo de esterilizaciones". ¿Quién le contó ese cuento? Segundo: los programas asistenciales del Estado están dirigidos a los sectores más pobres. ¡Obvio! No se hacen para los ricos. Lo único que revela esta frase es la profunda ignorancia de este sujeto que para mayores luces ha sido rector de la PUCP. ¿No sabe que había en esa época un interés mundial por mejorar las condiciones de la mujer? ¿Nunca se enteró que se desarrollaban conferencias mundiales para abordar la problemática de la mujer? ¿En qué planeta vivió durante los años en que todos los países implementaban políticas de apoyo a la mujer, como la creación de los ministerios de la mujer, que también se cumplió en el Perú? ¿Hasta ahora no se ha tomado la molestia de leer algo sobre el tema para no ventilar en público su ignorancia?

En serio: ¿este tipo es el referente intelectual de la caviarada? Realmente es una lástima comprobar que se halla al mismo nivel mental de Yonhy Lescano. Si este es el ex rector de la PUCP ¿qué podemos esperar de los pulpines que egresan de esa academia del progresismo?

El "dato duro" que presenta el Dr. Salomón Febres son las "2,074 denuncias presentadas al Ministerio Público". ¿En serio? ¿No sabe que cualquier idiota puede ir a presentar denuncias al Ministerio Público? De hecho lo hacen. Lo único que importa es cuántas de esas denuncias están fundamentadas y pasan a formar casos judiciales que acaban en condenas. ¿Y saben cuantas hay? ¡Ninguna!

Otro "dato duro" que menciona el Dr. Lerner es "el registro de víctimas (es decir, testimonios) que hay en el MINJUS y que dice superan los 10,000 casos. Nuevamente son testimonios de gente que las ONGs de DDHH ha recogido y llevado en combi a declarar. Esos testimonios carecen de validez y credibilidad porque nunca han sido investigados ni corroborados. Solo han sido registrados. Y ya sabemos cómo son de astutos los rojos de las ONGs de DDHH. Lo único cierto que dice Salomón Lerner en su artículo es esto:
"Sin embargo, hasta el momento, el sistema de justicia no ha brindado una adecuada respuesta a las víctimas, pues el caso ha sido archivado en varias oportunidades, al considerarse que no existen pruebas"
Si pues. Se necesitan pruebas. No se puede seguir utilizando la patraña de la "autoría mediata" como hizo el tremendo juez César San Martín para condenar a Fujimori sin pruebas. La justicia necesita pruebas para condenar. Salomón Lerner quiere hacernos pasar de contrabando toda la farsa montada por la izquierda en los últimos 17 años en torno al mito de las "300,000 esterilizaciones forzadas" y seguir calumniando al régimen de Alberto Fujimori como "genocida". Para eso son buenos los rojos.

Pero la perla de todo el artículo de Lerner viene al final y es la cereza de la torta, pues redondea la faena con una muestra de la más perversa falta de moral, tan digno de un caviar PUCP:
"Bajo este panorama, ¿resulta ético que se publique una investigación con pretensiones académicas que pretenda minimizar estos acontecimientos? La respuesta, sin duda, es negativa. Y lo es más cuando se pretende concluir que el Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar tenía un buen diseño. Como hemos podido demostrar en estas líneas, se aplicó una política con severas deficiencias desde su inicio". 
¿Perdón? ¿Demostrar, dijo? Lo único que ha demostrado es que no sabe nada del tema y ni siquiera ha leído el libro que pretende refutar. Es cierto que hay unas cuantas víctimas del programa, lo dice el libro, pero no porque haya sido un programa nazi de exterminio masivo de pobres mediante esterilizaciones forzadas, que es lo que pretenden hacerle creer a la gente. Estos caviares deben tener una idea bien pobre de la gente para creer que todos son capaces de tragarse semejante sapo. El Dr. Lerner ni siquiera se ha ocupado del diseño del programa como para decir que tuvo "severas deficiencias desde su inicio". ¿Cuándo se ocupó de eso? ¡Si solo ha hablado de testimonios de víctimas! No todos somos tan imbéciles como supone, Dr. Lerner. 

Pero el puntillazo final es la última frase de su artículo que revela su verdadera intención y toda la perversión mental que domina a este sujeto, cuando se refiere al libro y al programa de este modo:
"¿No se busca defenderla para, en el fondo, exculpar al principal responsable de la misma?"
Ahí está. Saltó la liebre. Todo lo que buscan estos enfermos mentales es seguir arrojando más basura sobre Alberto Fujimori porque lo detestan a un nivel patológico. Lo único que falta es que pidan condenarlo por la autoría mediata de las 300,000 esterilizaciones forzadas. A eso apuntan. Y si no fuera por personas probas y valientes como María Cecilia Villegas, quien se ha expuesto a ser lapidada por toda la izquierda con la publicación de su libro, los mitos de la izquierda contra el régimen de Alberto Fujimori no tendrían fin. 

Nunca en la historia de la república ha habido un hombre más odiado por la izquierda que Alberto Fujimori. Por eso no me cabe duda que algo grande y bueno tuvo que haber hecho. No solo derrotó a los criminales terroristas sino que envió al basurero a la izquierda al desmontar el esquema socialista del Estado. Así nos evitó ser una Venezuela. Lástima que haya tantos traidores a la patria que hayan terminado aliados de estos pro terrucos en sus odios y miserias.

jueves, 10 de agosto de 2017

El desplome de un mito izquierdista


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Esta semana se ha alborotado el gallinero de las izquierdas. Rojos, progres, caviares, hueveras y weberos del progresismo han perdido el sueño y el apetito tras la publicación del libro de María Cecilia Villegas "La verdad de una mentira", basada en una prolija investigación académica sobre las políticas públicas de los noventa, que tira una vez más a la basura, por si hiciera falta, el gran mito de las "300 mil esterilizaciones forzadas" realizadas en el gobierno de Fujimori.

En realidad no haría falta un libro tan bien documentado para rebatir una estupidez de ese tamaño, apto solo para idiotas y perturbados mentales del antifujimorismo. Cualquier persona con dos dedos de frente tendría que darse cuenta de la tamaña estupidez que encierra ese mito de las "300 mil esterilizaciones forzadas". Hay mentiras que solo son aptas para idiotas, y esta es una de ellas. Pero así son los mitos: cuanto más absurdos, mejor. Y así de idiotas son los antifujimoristas. En especial esa plaga de pulpines tontos de las ligas infantiles del progresismo.

Por algo el Ministerio Público tiró a la basura la denuncia presentada por colectivos progresistas en relación a este mito absurdo. Y no lo hizo una vez sino cinco, porque los perturbados mentales de la izquierda resucitaban el refrito en cada campaña, como si fuera un circo de fiestas patrias, y el show incluía la famosa denuncia ante la fiscalía, con marchita y todo. No hay pues fundamento real para sustentar denuncia alguna porque todo es una falsedad, un cuento infantil de terror antifujimorista.

Ha resultado gracioso ver la reacción del progresismo ante el libro. Desde luego ni siquiera lo han leído. Es como un libro maldito para ellos. No quieren leerlo. Prefieren condenarlo y quemarlo. No les importa la verdad. Temen que su mito reviente como una pompa de jabón. Lo único que les interesa es mantener viva su ilusión en el mito. Por eso atacaron el libro desde el primer día y le armaron el clásico bullying progre a la autora, usando todas las redes incluyendo un HT de lo más ridículo: #LaVerdadEsUnaSola El problema es que esos tontos ignoran la verdad. Siempre han vivido de mitos. 

Lo penoso del asunto no es ver a toda esa lacra social del progresismo webero infantil que se pasa la vida en las redes fregando con el asunto, sino incluso a destacados personajes de los medios y hasta de la academia, empeñados en desprestigiar a la autora y menospreciar su trabajo. Han tenido incluso el cuajo de admitir con orgullo que no han leído el libro ni necesitan leerlo. En resumen, toda la inmundicia de la izquierda de todos los colores y clases sociales ha dado pena esta semana.

No me voy a ocupar del contenido del libro porque ya se ha comentado bastante. El tema de fondo son las políticas públicas de población ejecutadas en los noventa, en coordinación y bajo supervisión de organismos internacionales. Toda la onda a favor de la mujer empezó en los noventa, así como la onda gay está en pleno furor en estos tiempos. Las políticas a favor de la mujer empezaron en los noventa y su primer paso fue crear el famoso Ministerio de la Mujer. Dentro de esa política se diseñó una política pública destinada a mejorar las condiciones de vida de las mujeres, y en especial de las más pobres, permitiéndoles decidir sobre su sexualidad y función reproductiva con toda clase de elementos y recursos. Los protocolos y manuales de esa política son públicos. 

Pero todo eso lo sabe bien la izquierda porque ellos estuvieron a favor de estas políticas, en especial las ONGs feministas, como no podía ser de otra forma. Lo que pasa es que tras la caída de Fujimori y la aparición del virus mental del antifujimorismo, prefirieron montar el mito ridículo de que hubo una tenebrosa política de exterminio de pobres mediante esterilizaciones forzadas. Ayudaron bastante los ministros de salud de Alejandro Toledo, extraídos de la más rancia cucufatería religiosa como Carbone y Solari, quienes eliminaron el programa y siempre se han negado a implementar políticas públicas de control de la natalidad. Todos ellos alimentaron el mito de las esterilizaciones forzadas y una supuesta política de exterminio de pobres. Semejante estupidez fue rápidamente acogida por la plaga de dementes de la izquierda odiadora del régimen fujimorista. En el colmo del cinismo, las mismas ONGs feministas formaron parte de la farsa. 

Pero lo bueno es que la patraña se cayó por completo. Ya debería haberse caído hace tiempo tras las publicaciones de diversos estudios, como la de la Defensoría del Pueblo, que no encontró ni 80 casos mal fundamentados. O por el archivamiento de las denuncias en la fiscalía. Por todos lados era evidente que detrás de esa campaña de la izquierda delirante había una patraña. Con el libro de María Cecilia Villegas parece que al fin se cierra el círculo y podemos arrojar al tacho de la basura ese mito idiota que tantas veces ha cacareado la izquierda en las calles. No solo han quedado en ridículo sino que deberían a salir a pedir disculpas si tienen algo de decencia. Pero eso no sucederá. No solo porque decencia es algo que no conoce la izquierda, sino porque jamás han pedido perdón por todas sus fechorías, violencia y terrorismo.

lunes, 7 de agosto de 2017

Lecciones de Ollanta y Nadine


Escribe: Dante Bobadilla Ramírez

Ollanta Humala y Nadine Heredia esperan su juicio en la cárcel. Un juicio en donde seguramente serán condenados por algún delito. No importa cuál sea el delito que el fiscal haya logrado imputarles al fin. Lo cierto es que merecen la cárcel por utilizar la política para engañar al pueblo y enriquecerse. Ese es exactamente el delito que han cometido, aunque no figure así en el Código Penal. Es un delito complejo y muy bien enmascarado, pero que ya dejó de ser un caso aislado, puesto que Alejandro Toledo y Eliane Karp, otra pareja de felones trepadores de la misma calaña, esperan igual tratamiento judicial. De manera que es preciso reflexionar en estos casos y tomar algunas medidas para evitar que otros trepadores sigan aprovechándose de una democracia débil y de una justicia llena de agujeros.

Cada vez que ocurren hechos escandalosos que afectan la sensibilidad popular, saltan los políticos a proponer nuevas penas o mayores sanciones. ¿Por qué no ocurre lo mismo luego de comprobar el gran timo colectivo protagonizado por Alejandro Toledo y Ollanta Humala? Se trata claramente de personajes inescrupulosos que se disfrazaron de políticos para llegar al poder con el exclusivo propósito de enriquecerse. Ambos asumieron posturas y discursos ajustados al sentir popular para asegurarse los votos necesarios. Supieron aprovechar la coyuntura política y se colocaron la vincha del antifujimorismo y la camiseta de la honestidad para atraer incautos. Sus partidos eran en realidad un club de trepadores que acabó convertido en organización ilícita para delinquir.

¿Por qué los políticos no están promoviendo nuevas leyes que impidan estos hechos? ¿Por qué no hay nadie proponiendo penas y castigos a esta clase de delitos contra la fe pública? ¿No es sospechoso que nada de esto ocurra y que nadie diga nada? Se habla de reforma electoral porque siempre se está hablando de reforma electoral, pero hasta la fecha no hay medidas concretas destinadas a frenar a esta clase de saltimbanquis y trepadores de la política que aparecen en cada elección. ¿No es raro?

Es hora de hacer reformas que impidan la aparición de estos improvisados salidos de la nada, que se trepan a un estrado y convencen a la gente con los típicos discursos baratos de la lucha contra la corrupción y el antifujimorismo, ofreciendo el oro y el moro como si la plata del Estado fuera suya. Para esto no se necesita ninguna ley de partidos políticos. Basta la ley electoral. 

En primer lugar habría que poner condiciones mínimas para presentarse a las elecciones generales. No se puede permitir que de la noche a la mañana armen una combi electoral o un club de amigos para postular un candidato a la presidencia. Eso no es serio. Si quieren fortalecer partidos no hace falta ninguna ley de partidos sino exigir requisitos para postular candidatos a la presidencia, como por ejemplo, que el partido tenga una antigüedad mayor de diez años y haya participado en elecciones regionales y municipales. De este modo se pone freno a la formación de partiduchos de última hora que solo tienen como fin asaltar el poder aprovechando una coyuntura.

Desde luego que habría que cerrarle el padrón a cualquier partido que no reciba una votación superior al 5% del padrón electoral o al que no participa en elecciones, ya que no tiene sentido ser un partido político y no participar en elecciones. Eso solo demuestra falta de organización y cuadros. Tampoco se puede permitir que un partido ponga como candidato a cualquier personaje del entorno. Todo candidato debe emerger de una votación interna del partido y tener una antigüedad mínima de tres años como miembro del partido. No hay otra manera de evitar a los trepadores.

Con estas reglas elementales nos hubiéramos evitado el camión de basura que fue el nacionalismo en las elecciones del 2006 y la candidatura presidencial de Ollanta Humala en el 2011. También se hubiera evitado la aparición de Alejandro Toledo montado sobre un club de amigos en el 2001. Se habla mucho de fortalecer las instituciones pero nadie quiere imponer condiciones mínimas a los políticos y a los partidos. Mientras no se tomen medidas básicas para detener a los asaltantes del poder, seguiremos viendo la aparición de toledos y ollantas.