domingo, 16 de septiembre de 2012

Santos está de vuelta


Gregorio Santos ya se ha convertido en el personaje político más importante del país, después de la pareja presidencial. Es permanentemente solicitado por la prensa con la certeza de que de su boca solo saldrá fuego. Encumbrado hasta las alturas por la prensa mermelera de la izquierda, como "Hildebrandt en sus trece", hoy es ya una figura presidenciable que exige cada vez más.¿Y por qué no? Ya pidió que saquen al presidente Ollanta Humala y no pasó nada. Apenas ha tenido que ir a Chiclayo a responder unos tibios cuestionarios del fiscal. Pero no pasará nada. Ahora está exigiendo que renuncien los ministros del Interior, de Defensa y la ministra de la Mujer. Solo le falta pedir la renuncia de Nadine.

Cada vez que puede Gregorio Santos aprovecha para mostrarse como víctima acosada por el gobierno debido a su posición anti Conga. El gobierno de Ollanta Humala no ha hecho más que sacarle brillo a la figura de Gregorio Santos desde el principio, debido a su exasperante actitud contemplativa y complaciente ante este miserable agitador comunista. En lugar de actuar con mano firme y sacarlo del gobierno regional de Cajamarca por revoltoso y subversivo, se le ha obedecido en todo lo que ha exigido, salvo la renuncia de Ollanta. Pero en cambio sí se le concedió la renuncia del gabinete Valdés y otras "goyorías".

Gregorio Santos ha manejado la situación política durante la mayor parte del tiempo que tiene el gobierno de Ollanta Humala y Nadine Heredia. Ha impuesto su agenda antiminera haciendo que el complaciente gobierno ceda en todo, empezando por un absurdo peritaje de un EIA que el Estado peruano ya tenía aprobado. Como era de esperar, el radical Santos rechazó el peritaje y pidió más. ¡Que se vayan todas las mineras! Rodeado de una escoria antiminera radical donde luce con luz propia el ex cura y hoy agitador comunista antiminero y también candidato presidencial Marco Arana, entre otros especímenes del mismo pelaje.

El único que estuvo dispuesto a ponerle el pare a Santos y su logia antiminera fue precisamente el sacrificado premier Oscar Valdés. La cobardía de Ollanta Humala hizo que prestara oídos a todos los estúpidos de la prensa caviar que le arrojaban dardos diarios a Valdés acusándolo de autoritario y de obstaculizar el diálogo. ¡Tonterías! Ya sin Valdés y con la entrada de un nuevo y cándido "gabinete del diálogo" lo que ha desaparecido es el diálogo porque los antimineros ponen como condición el cese de la minería para comenzar a dialogar. Así son pues los radicales. Nunca hay que caer en su juego. Todo lo que queda hoy es el retiro de la minería, el triunfo de los antimineros, su radicalización y el encumbramiento de Goyo Santos.

Para colmo este gabinete de señoritas cavares ha destinado 35 millones del presupuesto para la Oficina del Diálogo. Ya sabemos como les encanta a los caviares gastar plata en burocracia. Creen que los gestores resolverán el problema gracias a sus estudios que permitirán la prevención, y otras pajas mentales muy propias de estos bichos de la izquierda caviar oenegienta. Seguramente ya están contratando a alguna ONG paraque haga los estudios del diálogo. Son 35 milloncitos. Estarán frotándose las manos.


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